Archive for enero, 2010

La II Guerra Fría Y Su Cargamento De Odio

Nunca había oído nada igual. Por eso no he podido evitar sonreír esta mañana al leer “Holanda juzga al líder populista Geert Wilders por incitar al odio”. Me ha hecho gracia, entre otras cosas, porque no sabía que existiera un delito tificado como tal. De hecho, sigo sin estar demasiado convencida al respecto.

Pero la denuncia es un hecho, eso está claro. Según la Fiscalía y la acusación particular, el líder político del Partido por la Libertad [que podría ver privada la suya en los próximos meses] “ha proferido insultos y manifestado pensamientos hirientes” contra el colectivo musulmán en reiteradas ocasiones. En una de ellas, para que nos hagamos una idea, el holandés no dudó ni un momento en comparar el Corán con el Mein Kampf de Adolf Hitler.

Y claro, en Europa, donde todavía no se ha pasado página en relación a la II Guerra Mundial [ojo, que no digo que debiéramos haberlo hecho], las declaraciones han levantado ampollas. Sobre todo en Holanda, su país natal, donde se vanaglorian de ser el país de la tolerancia por excelencia. Digo yo que por eso será el único que ha legalizado las drogas blandas.

El caso es que Wilders no ha tenido ningún reparo en defenderse afirmando que “sólo es intolerante con los intolerantes” y que él “no ataca a los musulmantes, sino al Islam”, al que define como “un credo que odia la libertad”. El político conocido por teñirse el pelo de platino [esto, como comprenderán, también me ha hecho bastante gracia] ha apelado a otra libertad más concreta: la de expresión, que dice habérsele sido arrebatada con este juicio que, por cierto, espera ganar con la ayuda de veinte testigos. Uno de ellos,  Mohamed Bouyeri, cumple cadena perpetua por el asesinato, en 2004, del cineasta Theo van Gogh. El motivo del crimen, a ver si lo adivinan: las críticas al Islam.

Sin entrar en demasiadas valoraciones y siendo consciente de que no he tenido el gusto [o el disgusto] de haber leído el Corán, lo que está claro es que las “malas interpretaciones” del texto sagrado [vamos a ser lo más políticamente correctos posible] están generando un odio supino. Además del miedo y el terror que genera pensar que hay seres humanos dispuestos a perder su vida y acabar con la de otros tantos en nombre de un Dios.

Pero bueno, a lo que íbamos: que cada vez estoy más convencida de que estamos sucumbiendo a una nueva guerra fría. Esta vez, entre Musulmanes y Occidentales. Con mucha más violencia [o sea, menos fría] y menos inteligencia [o sea, más torpe]. Pero que genera los mismos temores de antaño: los que afectan al día a día y los que tienen que ver con no estar nunca por detrás del enemigo. Y, entre tanto temor, a mantener el tipo. Que es lo que nos toca.

Geert Wilders por incitar al odio

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21 enero 2010 at 23:26 2 comentarios

El Poder De La Desesperación

Últimamente voy con retraso. Lo digo porque lo que les voy a contar a continuación fue publicado hace un par de días por los medios y, por tanto, muchos pensarán que hoy ya no es noticia. Sin embargo, a mí me sigue llamando enormemente la atención. Incluso diría que es uno de los temas que más me han sorprendido en la última semana (al margen de lo de Haití, eso por descontado).

Les cuento: resulta que, al parecer, toda Guatemala se encuentra sumida en un momento de desconfianza total frente a las autoridades de su país, lideradas por su presidente Álvaro Colom. La razón de tal rechazo hay que buscarla varios meses atrás, más concretamente en mayo de 2009, cuando un prestigioso abogado de la nación, Rodrigo Rosenberg, fue hallado muerto por varias heridas de bala.

El supuesto asesinato no hubiera conmocionado al país centroamericano de no ser porque el letrado dejó una cinta de vídeo de 18 minutos de duración en la que, desde el primer segundo, responsabilizaba de su fallecimiento al presidente de su país y a sus colaboradores más cercanos:

“Lamentablemente, si usted está viendo este mensaje es que yo, Rodrigo Rosenberg Marzano, fui asesinado por el señor presidente Álvaro Colom, con ayuda de don Gustavo Alejos [secretario privado de la Presidencia], y del señor Gregorio Valdez [empresario vinculado al Gobierno]”

Además de esta acusación tan clara, Rosenberg explicaba con todo detalle los motivos por los que había sido asesinado, y relacionaba su muerte con la de dos de sus clientes [Khalil Mussa y su hija Marjorie Muss], que fueron matados a tiros el 14 de abril del pasado año.

El vídeo impresiona una barbaridad [huelga decir que les recomiendo verlo], pero ciertamente no es nada comparado con el hecho de descubrir que fue el mismo Rodrigo Rosenberg quien preparó todo y ordenó su propia muerte. La sorprendente conclusión la ha obtenido una comisión auspiciada por la ONU, cuyo titular, el jurista español Carlos Castresana, sostuvo que Rosenberg planeó su propia muerte, agobiado por la “desesperación y la frustración” tras los asesinatos de un amigo y de su hija, de los que culpaba a Colom y a una trama de corrupción.

Dice muchas cosas más como, por ejemplo, que “Rosenberg era una persona honorable, que sabía lo que hacía, que actuó solo, que no conspiró con nadie y que a nadie le dijo lo que iba a hacer”. Lo cual echa por tierra la teoría conspirativa de Colom que esta semana, después de varios meses de angustia, habrá podido dormir algo más tranquilo.

Digo “algo” porque a mí, lejos de tranquilizarme, leer algo así me hace plantearme varias preguntas. La primera tiene que ver con el poder de la desesperación: ¿qué se le puede pasar a un hombre de 47 años por la cabeza para hacer algo así? No me valen respuestas que digan que el abogado padecía problemas mentales porque, en mi opinión [y en la de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala] Rosenberg sabía perfectamente lo que hacía. Entonces, sólo queda pensar que la víctima estaba segura de sus acusaciones [las que afectaban a sus clientes], y que la única forma de llamar la atención del pueblo guatemalteco era “fingir” su propio asesinato.

Si ese era, como digo, su objetivo, está claro que lo ha conseguido. Ahora bien, no sé hasta qué punto el fin justifica los medios. [Y eso que yo, que soy desconfiada por naturaleza, seguiría tirando del hilo por si las moscas].

nberg

17 enero 2010 at 03:48 Deja un comentario

El Terrorismo, La Seguridad Y El Deporte

Sé que llevo varios días sin escribir nada en el blog y que lo más lógico hubiera sido regresar con una entrada que analizase la gala inaugural de la presidencia de la Unión Europea. Pero lo cierto es que ayer, cuando compré el periódico y eché un vistazo a la portada, supe que ZP tendría que esperar. Y eso que el titular que eligieron en El País: Zapatero: “Si hay crisis, quien administra en Europa es Van Rompuy” tiene tela. Sobre todo porque en este país de malpensados [que, además, sólo leen la primera línea de cada noticia], cosas como éstas llevan a equívocos.

Pero bueno, a lo que vamos. Que el titular que realmente llamó mi atención fue: “Ametrallados en la Copa de África”. Claro está, automáticamente pasé a leer el subtítulo: “Una guerrilla angoleña tirotea al equipo de Togo”. Y, entonces, el semáforo se puso en verde, los de atrás pitaron y yo no pude seguir leyendo nada más. Eso sí, empecé a imaginar. Primero a todos los jugadores de Togo, con su camiseta amarilla y verde, en un campo de fútbol [también verde] en medio de un partido amistoso. Luego pasé a las gradas y vi a un grupo de supuestos aficionados que, de repetente, sacaban sus metralletas y empezaban a disparar a diestro y siniestro.

Al rato de montarme mi película [y de no comprobar si algo de lo que había imaginado era cierto], me llama un amigo. Y sale el tema de lo de la gala de la presidencia, el dichoso titular, etc. Y, claro, le pregunto: “Pero oye, ¿te has enterado de lo de Togo?” Y me responde: “Sí, muy fuerte”. Y en este punto, me vuelvo un poco prudente [menos mal] y, a pesar de tener las imágenes en mi cabeza, le digo: “Pero, ¿cómo ha sido? ¿Estaban en pleno partido cuando ha empezado el tiroteo?” “No, no”, me explica. “Estaban en el autobús”.

Debe ser que mi amigo ya me va conociendo y sabe de mi capacidad imaginanativa porque automáticamente añadió: “Pero vamos, que la situación ha sido igualmente grotesca”. Y nada, aparcamos el tema, nos preguntamos un par de dudas y colgamos. Yo me sentí un poco mal por imaginarme esas cosas y, encima, habérmelas creído. Así que me puse a leer la noticia, vi las imágenes del post-ataque en Youtube y, la verdad, pensé que tampoco iba tan desencaminada.

Tres muertos por el momento: el conductor del autobús, un ayudante del entrenador y el jefe de prensa del equipo; y una amenaza real para los participantes y asistentes de la Copa de África. Como todos, imagino, en ese momento dije: “El torneo tiene que suspenderse. No podemos permitir que cosas así sigan ocurriendo”. Pero claro, luego te das cuenta de que si cancelas el evento les estás dando la razón a los terroristas y que, de esa forma, les estás dando mucha fuerza [a ellos y a los que son como ellos]. Así que no sabes qué es mejor. Y piensas que hay que seguir adelante, pero que para la próxima vez elegirás un territorio en el que se pueda garantizar la seguridad. Pero entonces te asalta la peor duda de todas: ¿Es que existe algún lugar así?

10 enero 2010 at 16:29 Deja un comentario

El 2010 Empieza Como Buenamente Puede

Han pasado ya casi tres días desde que comenzó el nuevo año y, como no podía ser de otra manera, parece que las cosas siguen más o menos igual que en 2009. Como gran novedad contamos con la llegada de España al poder de la Unión Europea, una pseudopresidencia (compartida con Herman Van Rompuy) que, como tampoco podía ser de otra manera, ha nacido con las críticas ya tradicionales de esta sociedad bipolar.

Y dirán que me pongo muy pesada con el tema y que estoy obsesionada con este estúpido enfrentamiento [que, como siempre les cuento, me saca de mis casillas]. Pero qué quieren que diga si ayer, cuando leí el artículo publicado por El País y titulado Zapatero preside la UE con la salida de la crisis como objetivo, de los 400 comentarios que tenía la noticia, el 90% criticaba la incompetencia del Presidente español y vaticinaba un estrepitoso fracaso. Ni uno solo (bueno sí, el que yo envié) animaba al Gobierno en esta aventura que, para los que todavía no se hayan dado cuenta, es una oportunidad para demostrar que España puede llegar a pintar algo algún día [si le dejan, primero los españoles y luego los europeos].

Y de verdad que no es que yo piense que tenemos a los mejores políticos del mundo, es simplemente que creo que cualquier persona necesita cierto apoyo para hacer las cosas bien.  Al menos en el ámbito de la publicidad, al parecer, lo hicieron de miedo. Un buen amigo experto en el tema lo cuenta especialmente bien en su blog. Les invito a leerlo porque no tiene desperdicio y porque, a diferencia del resto del mundo, cuenta las cosas con cierto aire de optimismo. Lo que se agradece y mucho.

Pero bueno, el tema de la recién estrenada presidencia en la UE no es, ni mucho menos, el problema más importante al que tendremos que hacer frente este año que acaba de comenzar. Por desgracia, el terrorismo islámico sigue siendo el líder indiscutible en el ranking de mis máximas preocupaciones. Para empezar bien el año y demostrarme que su omnipresencia es una realidad, el pasado 1 de enero un atacante suicida hizo explotar su coche en medio de un partido de voleibol en Islamabad (Pakistán), causando la muerte de 93 personas y dejando heridas a otras tantas. Me imagino que lo haría en nombre de Dios.

Además, en Yemen se está organizando una buena. Desde que Umar Farouk Abdulmutallab, el joven nigeriano que intentó hacer volar un avión en pleno vuelo entre Ámsterdam y Detroit, confesó que el entrenamiento y el material necesarios para su misión los recibió de parte de la rama arábiga de Al Qaeda; Washington ha extremado sus precauciones y ha tomado duras medidas contra el país de Oriente Próximo. La más representativa, sin duda, ha sido la clausura de su embajada, una decisión que se tomó en el día de ayer y que, tal y como explican varios medios de comunicación, incita a pensar que el Ejército norteamericano va a reproducir en Yemen la batalla librada contra Al Qaeda en otros países del mundo.

Como pueden imaginarse, estoy que no me llega la camisa al cuerpo. Porque no es algo ajeno a nosotros, porque también España es Occidente y está en el punto de mira de este grupo de fanáticos religiosos que se ramifica día a día, y que ya ha demostrado que la seguridad, hoy por hoy, no es suficiente para detenerlos. Yo reconozco que soy bastante fácil de asustar [y que aprecio mucho mi vida], pero ¿de verdad que pueden vivir sin miedo ante este tipo de amenazas?

3 enero 2010 at 23:07 2 comentarios


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